Cómo la desinformación y la difusión de fake news llegaron a convertirse en otra peligrosa pandemia.
— Prólogos de Amós García (Médico Epidemiólogo y Vacunólogo, Presidente de la Asociación Española de Vacunología), y Alejandro Pascual Iglesias (Experto en Coronavirus y desarrollo de vacunas). Epílogo de Miguel Marcos (Médico internista). —
Aunque no fue hasta el 11 de marzo de 2020 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente la existencia de una pandemia, desde un principio la población —y las autoridades sanitarias— han tenido que enfrentarse a otra pandemia casi igual de peligrosa: la de la sobreabundancia informativa falsa y su rápida propagación entre las personas y los medios, lo que motivó que la propia OMS la bautizara con el nombre de «infodemia». Y realizó una advertencia: la difusión de fake news se ha convertido en una industria que mueve millones de euros cada año. De hecho, solo en los 3 primeros meses de 2020 (antes de la declaración de pandemia por parte de la OMS), al menos 800 personas fallecieron a consecuencia de la desinformación, y otras 2.000 fueron hospitalizadas.
Después de dos años de trabajo, Una pandemia de desinformación se convierte en el primer ensayo que se ocupa exclusivamente de analizar la pandemia de desinformación en la que también se ha convertido la COVID-19 (con la abundante evidencia científica y académica existente hasta el momento), empezando por una cronología real de los hechos, descubriendo cuáles son las noticias y afirmaciones falsas más compartidas, respondiendo a preguntas sobre cómo y por qué una determinada persona puede crear una afirmación falsa o compartirla, y, sobre todo, proporcionando una guía válida para identificar, contrastar y denunciar posibles fake news.
Algunas preguntas respondidas: