El cristianismo de hoy en día se ha convertido en una mera religión. Muchos cristianos siguen siendo pecadores porque no han nacido de nuevo de la fe espiritual. Esto se debe a que confían en doctrinas cristianas sin aceptar el Evangelio del agua y el Espíritu.
Ahora es el momento de que conozcan las falacias espirituales de las teorías de la circuncisión y se alejen de dicha fe. Deben conocer las contradicciones de las oraciones de penitencia. Ahora es el momento de creer en el Evangelio del agua y el Espíritu más que nunca. Si todavía no creen en el verdadero Evangelio, deben creer en nuestro Salvador, que vino a través del Evangelio del agua y el Espíritu. Ahora deben ser cristianos completamente con la fe en la verdad del Evangelio del agua y el Espíritu.